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Conciliación Obligatoria – Buenos Aires – CABA – 21-08-2020
 El conflicto laboral en la industria lechera terminó mostrando la peor cara del sector empresario. La conducción de la Asociación Trabajadores de la Industria Lechera (ATILRA) dispuso un cese de actividades por 24 horas que terminó hoy a las 7. En esa línea, ofreció a la patronal que para que no se tirase la materia prima que usa la industria, (la leche fluida) estaban dispuestos a «recibir y procesar esa materia prima siempre y cuando la misma sea donada a entidades de bien público». Sin embargo, se supo que las empresas decidieron vertiendo el sobrante de leche fluida en una actitud reprobable teniendo en cuenta las necesidades de un gran sector de la población.

La conducción de ATILRA propuso, en el medio del paro, que cumpliría tareas para procesar materia prima siempre y cuando fuese donada, para asistir, de este modo, «a los sectores más castigados y vulnerables de nuestra sociedad, paliando, en parte, las vicisitudes nutricionales que sufre gran parte de la niñez de nuestro país».

La protesta produjo un excedente en los silos de almacenamiento de las plantas lácteas de todo el país. Y el debate sobre qué iba a ocurrir con ese sobrante ya se había instalado en la actividad. Hoy a la mañana comenzaron a circular la información de empresas tirando cientos de litros de leche. «Prefirieron arrojar la leche antes que donársela a los hogares carenciados», remarcaron fuentes del sector que hablaron de miles de leche en los suelos.

En cuanto a las negociaciones salariales, la última oferta empresaria consistió en un aumento del 13,6% a partir de julio más adicionales no remunerativos, sobre el básico de julio: 4% en agosto y septiembre, 8% en octubre y noviembre; y 12% para el mes de diciembre. Ese porcentaje total del 27,8% se consolidaría en enero de 2021 y pasaría a formar parte del básico de la actividad. Sin embargo la diferencia clave está en el pago de los bonos que las cámaras no quieren discutir.