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Brasil sacrificó 6,56 millones de reses en el primer trimestre de 2021, el menor número en los últimos doce años, ante la histórica caída del consumo de carne bovina en el país provocada por la crisis económica generada por la pandemia, consignaron fuentes oficiales.

El consumo per cápita de carne vacuna en Brasil cayó el año pasado a su menor nivel en 25 años debido a que los precios del producto aumentaron para atender la creciente demanda externa -de la que el país es el mayor abastecedor mundial- y a que la renta de los brasileños se contrajo por el aumento del desempleo y de los salarios ante la crisis económica derivada de la pandemia.

En contrapartida, el sacrificio de pollos (1.570 millones) y el de cerdos (12,6 millones) alcanzó niveles récords durante el primer trimestre de este año debido a la decisión de los consumidores de sustituir la carne vacuna, según informaron desde el gobierno.

De acuerdo con el informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE), el sacrificio de reses durante el primer trimestre de este año fue un 10,6% inferior al registrado en los tres primeros meses de 2020.

Las 6,56 millones de cabezas de reses sacrificadas entre enero y marzo de este año constituyeron el peor resultado para el período desde 2009.