En julio, el país vecino envió al exterior 37.939 toneladas contra las 35.611 toneladas que se comercializaron desde el territorio argentino.

La carne argentina es la más barata de la región.
Por el cepo a las exportaciones de carne que impuso el Gobierno, Uruguay volvió a superar a la Argentina en volumen de carne exportada en el mes de julio luego de 3 años, según demostró Fundación Mediterránea.
El país vecino envió al exterior el mes pasado 37.939 toneladas, según datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC) de aquel país, lo que generó divisas por 218 millones de dólares. Mientras que la Argentina alcanzó unas 35.611 toneladas, según los números del Indec, por un valor de 191 millones de dólares.
Esto no sucedía desde abril de 2018, cuando Uruguay había exportado 25.722 toneladas (139,7 millones de dólares) contra las 25.144 toneladas (138,3 millones de dólares) que había vendido la Argentina al exterior.
A partir de ese momento, el volumen de las exportaciones de carne argentina comenzaron a ascender hasta alcanzar cifras récord. Es así que para comparar, en julio de 2020, Argentina había embarcado 53.747 toneladas de carne versus las 22.535 toneladas que había vendió Uruguay, según las mismas fuentes.

Volumen exportado por Argentina y Uruguay. Fuente: Fundación Mediterránea.
Sin embargo, desde que comenzó el cepo a las exportaciones de carne el 20 de mayo que impuso el gobierno de Alberto Fernández, los volúmenes comercializados en el exterior cayeron considerablemente en los meses posteriores. En junio, por ejemplo, alcanzó las 35.502 toneladas y en julio, 35.611 toneladas.
Las exportaciones de carne están restringidas a un 50% del volumen registrado el año pasado, salvo para las cuotas Hilton, 481 y la de Estados Unidos. Pero a fines de este mes vence el plazo y el Ejecutivo deberá definir si prorroga la medida, salvo para los 7 cortes populares que la prohibición rige hasta el 31 de diciembre.
Hace 10 días se conoció la liberación de un nuevo cupo de 3.500 toneladas de carne Kosher a Israel tras las quejas de dicho país, una promesa que había hecho el gobierno ante el pedido de la cadena cárnica. Y que hoy se oficializó en el Boletín Oficial repartiendo entre 16 establecimientos 218,75 toneladas cada uno. También se habían comprometido a liberar la exportación de la vaca a China, principal mercado argentino, pero por el momento no hubo novedades.
También desde la Fundación Mediterránea publicaron un informe que remarca que los precios de la carne en Argentina son los más baratos de la región.
La mayor diferencia se registró con Chile, donde ese alimento fue 26,6% más caro en julio. Así, sobre 13 cortes, el kilo en el territorio argentino se ubicó en US$8,2 frente a US$11,2 del país trasandino.
Con Uruguay, la diferencia fue de 6,8% en 15 cortes analizados, ya que el valor promedio del kilo fue de US$ 7,7 del otro lado del Río de La Plata durante julio, contra US$ 7,2 de Argentina.
En el comparativo con Brasil, que se tradujo a pesos y fueron tomados como referencia los precios online de 8 cortes de 4 cadenas de supermercados, resultó ser 4% más económicos- La cotización fue de $995 en dos cadenas argentinas frente a los $1.039 de las brasileñas.
Fuerte rechazo al cepo
Recientemente, las cuatro entidades de la mesa de enlace (CRA, Coninagro, Federación Agraria y Sociedad Rural) junto a distintos actores del sector directamente afectados por el cepo exportador lanzaron un duro comunicado titulado «perdimos todos» luego de 4 meses de haber impuesto las restricciones para exportar y le pidieron al Gobierno que levante la medida cuanto antes.
En este sentido, el comunicado detalla ante dicha medida perdieron los productores «porque cayó el precio de la hacienda y subió la incertidumbre». También perdieron los consignatarios «porque el volumen comercial fue menor», Asimismo, agregó que perdieron los industriales y exportadores «porque el menor volumen de faena incrementa el costo operativo y daña, una vez más, la imagen de la carne argentina en los mercados ante los reiterados incumplimientos con los compradores». También remarcó que perdieron los trabajadores «por menor actividad industrial» y los consumidores «porque el consumo de carne se vio afectado por la inflación».