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Incrementa el pago inicial con la venta de su parte en la mayor aceitera del mundo. El Banco Nación rechaza la propuesta: su presidente advierte que puede pedir la quiebra y sugiere que el Estado Nacional sea dueño de la empresa.

Vicentin mejora la oferta a sus acreedores y adelanta la transferencia de acciones

Las plantas de Vicentin volvieron a trabajar intensamente en los últimos meses y desde el directorio de la compañía buscan obtener un acuerdo de pago con sus 1.700 acreedores para evitar la quiebra y mantener operativa a la empresa. Foto: JUAN JOSE GARCIA

El directorio de Vicentin bosquejó una propuesta para mejorar la oferta a sus 1700 acreedores, con mayores pagos iniciales, a los fines de evitar la quiebra de la agroexportadora, que entró en default financiero en diciembre de 2019 con una deuda estimada en US$ 1.350 millones.

El borrador preliminar surgió en “una mesa técnica”, donde se buscó avanzar en línea con lo que pidió el juez del concurso Fabián Lorenzini, que en diciembre prorrogó los tiempos procesales (“período de exclusividad” para la oferta por parte de los deudores), hasta el próximo 31 de marzo, pero pidió un mayor esfuerzo desde la agroexportadora para satisfacer a sus acreedores.

Lo más destacado de las novedades respecto de la propuesta anterior, formalizada judicialmente en noviembre, es que Vicentin ahora se desprendería del 33% de Renova (la mayor aceitera del mundo, que posee en sociedad con Viterra) y eso generaría un fondo de US$ 300 millones. La mayor parte de ese monto, US$ 270 millones, se destina a los acreedores quirografarios, y lo cobraría apenas se homologue el eventual acuerdo. El 10% restante iría para saldar deudas con el Banco Nación, lo cual se complementaría con otros aportes del flujo de caja de Vicentin.

Todo ello redunda en un pago inicial más significativo, de US$ 120 millones –complementado en 2024 por US$150 millones, que también se sostendría por adelantos de los Interesados Estratégicos (IE), la denominación del consorcio integrado por las agroexportadoras Viterra, Molinos Agro y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), que desde hace meses negocian un ingreso a la empresa con la que ya tienen contratos por prestación de servicios a fason.

Además, si avanzara esta última propuesta, habría capitalización de acciones durante 15 años, lo cual completaría el pago de unos US$ 570 millones. Se contemplan además otros acuerdos de venta de activos de Vicentin identificados por los interesados Estratégicos. Las acciones quedarían en un fideicomiso de garantía, cuyo fiduciario será el Banco de Valores SA.

Desde Vicentin argumentan que la nueva propuesta mejora bastante las proporciones respecto de la deuda por US$ 1.350 millones. También destacan la “inmediatez” del pago. Y ponen en consideración que “la participación de los accionistas históricos también se reduciría al 10%, no al final del proceso, en el año 15, como se había propuesto, sino en el próximo año.

El Banco Nación pide participación del Estado nacional

Ante la difusión de la propuesta, Eduardo Hecker, presidente del Banco Nación, principal acreedor de Vicentin, sostuvo que «es una propuesta inaceptable ya que implicaría el desguace de la empresa y la pérdida de puestos de trabajo. Para el BNA no es aceptable ni como acreedor quirografario ni como acreedor privilegiado».

• Es un despropósito hacer una propuesta solo sobre ´el Nodo Norte´ o un grupo de empresas, ya que el crédito se destinó al conjunto de Vicentín. Este es un punto fundamental.

Destacó que «el Banco Nación tiene la posibilidad de ejercer el derecho de pedir la quiebra. Y la nueva propuesta no representa un buen camino para evitar esa opción». También consideró que el Cram Down (mecanismo por el cual los acreedores pasan a ser dueños) «podría ser un camino y los créditos que otorgó el BNA podrían ser parte de una participación del Estado Nacional».

• Los mismos que consumaron un fraude y se quedaron con una enorme cantidad de dinero, están viendo como siguen adelante en este proceso. No lo vamos a aceptar.

Remarcó que «el BNA es el defraudado en el concurso y el default de Vicentín», y adelantó que no van a aceptar esta propuesta, pero manifestó que están «dispuestos mantener el diálogo y buscar soluciones».