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Productores y exportadores de granos buscan que el presidente electo, Alberto Fernández, designe a un tecnócrata cercano a los mercados como ministro de la cartera de Agricultura, responsable del principal engranaje de la economía del país.

A menos de dos semanas de la asunción de Fernández -el 10 de diciembre-, el peronista de centroizquierda aún no ha dado esbozos de sus políticas económicas, manteniendo en vilo al sector agropecuario, que mira con recelo el retorno al Gobierno de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner, esta vez como vicepresidenta.

El candidato ungido por el sector rural y agroindustrial es Gabriel Delgado, el actual economista titular del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria y quien supo liderar la entonces Secretaría de Agricultura entre 2013 y 2015 durante el Gobierno de Cristina Fernández, según un sondeo informal con líderes del área realizado por Reuters.

También productor rural, Delgado forma parte del equipo técnico de Fernández en temas agropecuarios y es el preferido de los exportadores debido a su afinidad con políticas orientadas a los mercados, expresadas en un documento donde delineó una plataforma en favor de la producción y la libertad de comercio.

«Es el único nombre que está sonando para ministro y sería una excelente elección», dijo a Reuters un importante referente del sector agrícola, quien pidió que su identidad se mantenga anónima ante la sensibilidad política del nombramiento.

A su vez, otra fuente de la cadena que hace poco conversó directamente con Fernández, señaló que Delgado «tiene altas posibilidades de ser el ministro o secretario (si se cambia el rango del actual ministerio) de Agricultura«. La fuente pidió no ser mencionado dada la confidencialidad del diálogo.

En tanto, Delgado está intentando transmitir mensajes de estabilidad hacia los mercados, lo que es relevante dado que fue funcionario de Cristina Fernández, quien a lo largo de sus dos presidencias mantuvo una agria disputa con el sector rural por elevados impuestos y límites a las exportaciones.

«Será muy importante tener reglas claras y ver al sector como a un aliado», dijo Delgado en una entrevista reciente con el canal en línea de noticias agropecuarias Bichos de Campo.

Reuters se comunicó con Delgado, pero el economista declinó comentar sobre su posible elección como titular de la cartera de Agroindustria.

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Sin embargo, el doloroso recuerdo de un impuesto de 35% a las exportaciones de soja y una tasa de 20% y 23% a los embarques de maíz y de trigo -respectivamente- de la era de Fernández de Kirchner permanece entre los agricultores.

Por eso en las últimas semanas se ha registrado un traslado de hectáreas previstas originalmente para el maíz -cuyas exportaciones también se vieron limitadas en la gestión de Cristina Fernández- a la soja debido a los menores costos productivos de la oleaginosa.

Actualmente, el impuesto a las exportaciones de soja es de cerca de 25%, mientras que el del maíz y el trigo es de 6,7%. En Argentina los exportadores trasladan el costo del gravamen al precio que le pagan al productor por sus granos, lo que afecta la rentabilidad de estos últimos.

El peronismo históricamente se ha inclinado hacia una mayor presencia del Estado en los mercados.

La crisis económica que sufre Argentina y la deuda de 57.000 millones de dólares que mantiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por una línea de crédito acordada por el actual presidente, Mauricio Macri, urgirá al Gobierno de Fernández a buscar fuentes de divisas.

En la lista de candidatos que circula en los medios argentinos también está el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, una de las principales asociaciones rurales de Argentina.

Fuente: Reuters. Escrito por Maximilian Heath, Editado por Juana Casas/Nicolás Misculin