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Es muy grande la heterogeneidad de los requerimientos de los países importadores de alimentos.

Argentina en 2020 exportó por 55 mil millones de dólares. Foto: JUAN JOSE GARCIA.

Argentina en 2020 exportó por 55 mil millones de dólares, disminuyendo más que la media mundial y la de América Latina, bajando su participación del comercio mundial como lo viene haciendo en las últimas décadas.

Esto refleja la falta de competitividad de la economía donde salvo unas pocas cadenas son capaces de insertarse en este mundo tan complejo. Agro, agroindustria, minería, industrias del conocimiento, algunos servicios lo han logrado en base a inversiones e incorporación de tecnología de punta; en algunos casos a pesar de las cargas impositivas excepcionales y casi ningún estimulo.

Ocurre en medio de cambios geopolíticos de gran magnitud. Uno de ellos es el cambio estructural del crecimiento económico, donde se vuelve aceleradamente a la normalidad histórica, recordemos que el PBI de Asia fue de más del 55 % del total mundial en 18 de los últimos 20 siglos, hasta la revolución industrial y en la próxima década será nuevamente de al menos esa magnitud. Europa seguirá perdiendo peso relativo, llegando en 2040 a ser solo un 11 %.

Asia es heterogénea en cuanto a regiones, consumos y requerimientos. Están los dos gigantes, China e India, el Cercano oriente, la Rusia asiática y los países que formaron parte de la Unión Soviética, Japón y las Coreas, algunos del sur como Pakistán, Afganistán, Bangladesh y el sudeste reunidos en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), sobre la que profundizaré.

Construir una geopolítica y una estrategia de inserción internacional, requiere entender esas heterogeneidades y desarrollar políticas acordes a cada una, quedarse solo con una uno aunque sea el más obvio y grande como China, sería un gran error. En los últimos años hay esfuerzos sostenidos en este sentido.

La Asean está conformada por Brunéi, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam. Dentro hay muchas heterogeneidades pero al igual que el resto de Asia tiene déficits en su provisión de alimentos, especialmente los provenientes de ambientes templados. En realidad y no solo potencialmente ya son actores importantes en la reconfiguración de nuestro comercio exterior.

Tomaré a Vietnam solo un ejemplo para ilustrar realidad y potencialidades. Este país de 331 mil km2 una superficie equivalente a las provincias de Buenos Aires más Tucumán tiene el doble de población que argentina, unos 98 millones de personas, y una densidad de 214 personas por km2 frente a nuestras 14, es decir es nueve veces más chica con una densidad 17 veces mayor.

Las guerras de siglo XX, primero en los años 50 con Francia y luego una civil con fuerte participación de los EE. UU. la dejaron diezmada, bajo un gobierno marxista que al igual que China se abrió al mundo en los noventa.

En los últimos años esta en el podio de los países que más crecen, con índices de pobreza del 17 % (bajos para la región) y una desocupación de menos del 3% con aún un 70% de población rural. Un ejemplo de que se puede si hay ideas y acción. El PIB ha crecido 2,7 veces entre el 2002 y el 2018.