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Más allá de funcionar como un termómetro social de los gobierno de turno, en las elecciones legislativas lo que finalmente interesa es cómo quedarán conformadas las Cámaras en el Congreso, que son las que, a fin de cuentas, facilitarán u obstaculizarán los años de gestión restantes. Para el agro, este es un tema crucial, especialmente porque son los legisladores los que pueden poner freno a ciertas avanzadas del Ejecutivo sobre el sector. Y son ellos también los que antes de fin de año deberían resolver hasta qué nivel podrían subir las retenciones a la soja y al resto de los granos.

Está más que claro que los resultados de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) sorprendieron al gobierno de Alberto Fernández, que esperaba obtener otros números en los distritos históricamente peronistas. Si esto se toma como una encuesta precisa de lo que podría ocurrir en las elecciones generales del 14 de noviembre, la conformación del Congreso cambiará significativamente.

¿Cuál es la situación en la Cámara de Diputados? Juntos por el Cambio puso en juego 60 bancas en comparación a las 51 del Frente de Todos. Los terceros bloques, que funcionan como el auxilio de las otras dos bancadas ya que ninguno tiene quórum propio, solo deberán renovar 16 escaños.

Según los datos arrojados por las PASO, el oficialismo, que durante estos dos años de gestión contó con 119 bancas -José Ignacio de Mendiguren estuvo siempre de licencia y Sergio Massa como presidente no vota a menos que sea para desempatar-, podría quedarse con 117 luego de este primer resultado electoral. Por su parte Juntos por el Cambio, que actualmente tiene 115 bancas, podría sumar dos más e igualar al oficialismo, dando paso a un escenario que planteará nuevas complejidades a la hora de debatir proyectos de ley.

En la Cámara de Senadores las estimaciones tampoco serían muy alentadoras para el oficialismo. El Frente de Todos cuenta actualmente con una mayoría automática, ya que detenta 41 bancas. En esta elección pone en juego 15 de esos lugares, mientras que Juntos por el Cambio arriesga a solo 9 de sus 26 miembros.

Los números de ayer dejarían al oficialismo con 35 lugares, dos por debajo del quórum, y a la oposición con 31 senadores, permitiendo un mejor escenario de pelea legislativa.

Pero como en cada elección primaria, es importante tener en claro que las internas dentro de cada partido sirven a fin de cuentas para reordenar las fuerzas de cara a las elecciones generales. Por lo tanto, aún no es conveniente hablar de derrotas o victorias y es importante analizar la conformación de las listas finales que se enfrentarán en noviembre.