Seleccionar página

Una serie de factores están afectando al sector frigorífico argentino y, de no mediar algún cambio, será un fin de año complicado.

frigorifico

El presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (Fifra), Daniel Urcía, describió el panorama oscuro por el que atraviesa el sector, donde una serie de factores confluyeron en estos últimos meses del año.

En primer lugar, se está dando desde octubre en adelante una suba de los precios de las categorías de hacienda que atienden al mercado local, que según se extrae del Mercado de Liniers en este último mes subieron en torno al 29%.

“Todos sabíamos que a finales de año habría otra recomposición de las cotizaciones tan solo por la inflación acumulada desde junio que implicaba un atraso real de por lo menos 20% en el precio de la hacienda”, destaca el presidente.

Por otro lado, “el aumento de los precios del ganado para faena con destino al consumo interno (novillitos y vaquillonas) era cuestión de tiempo, antes o después de la elecciones, pero con la certeza de que ocurriría”, explicó Urcía.

Es por eso que el presidente de la Federación indica que “si desde el Estado no se corrigen aquellos factores que encarecen el precio (inflación, corrección de alícuota de IVA para el servicio de faena, régimen impositivo simplificado para el carnicero, alícuotas racionales de ingresos brutos que no superen 1%, etc), ¿Qué puede llegar a hacer el sector privado?”.

El otro de los factores, potenciados en este fin de año, es la caída del consumo interno por la crisis económica argentina y la baja de los subproductos.

“La combinación de recomposición de precios de las categorías de consumo que llevarán a una disminución de las ventas y la caída de precios de subproductos (cuero y menudencias) colocan a los mataderos frigoríficos en una situación crítica que llevará seguramente a renegociar los acuerdos comerciales con los matarifes y por ende se ratificarán los aumentos que se trasladaran a las carnicerías”, amplía Urcía