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Para el sector externo argentino, la reversión de la pandemia en los países asiáticos en mayo fue una buena noticia. Los países del área, con China a la cabeza, fueron los que traccionaron la demanda de bienes argentinos, y resultaron vitales para lograr un abultado superávit.

Las exportaciones alcanzaron los a u$s 5061 millones en mayo, una caída de 16,3% contra el mismo mes del año anterior, pero un crecimiento de 8,5% respecto a abril.

En gran medida ese salto está determinado por la mejora de las exportaciones a China, India y Vietnam.

Por su parte las importaciones llegaron a u$s 3168 millones, una caída de 31,8% en términos interanuales. Sin embargo, aunque en menor magnitud también se movieron en terreno positivo el mes pasado, con un avance de 3,6% en comparación a abril.

De este modo, el superávit comercial llegó a u$S 1893 millones en el quinto mes el año y acumula u$s 6612 millones desde enero de 2020.

En cuanto a los otros socios comerciales, muestran un panorama bastante complejo a la luz de la pandemia de Covid-19 . Mientras las exportaciones a Brasil se derrumbaron 52,6% en mayo, las ventas a Estados Unidos lo hicieron en 54,6%, a Alemania 43,1%, a Chile 18,7% y a Paraguay 27,8%.

Es notorio también el fuerte retroceso del intercambio comercial en el marco del freno de los flujos globales por la pandemia . La suma de exportaciones e importaciones llegó a u$s 8229 millones en mayo, una baja del 23% en términos interanuales.

En el desagregado por rubros, las exportaciones sólo crecieron en el envío de productos primarios (8,3%), mientras que las manufacturas de origen agropecuario se contrajeron 5,5% y las exportaciones de bienes industriales se desplomaron 52,7% en el quinto mes del año, mientras que los envíos de combustible cayeron 40% interanual.

En cuanto a las importaciones, todos los rubros mostraron importntes bajas, aunque se destacan especialmente las caídas de vehículos de transporte de pasajeros (76%), combustibles y lubricantes (58,7%), piezas y accesorios para bienes de capital (48,6%), bienes de capital (30%) y bienes intermedios (15,7%).

El análisis de estos rubros da cuenta de la profundidad de la recesión en Argentina, ya que la gran mayoría son equipos, insumos, partes y piezas para el sector productivo.